Camila Fiorilo Aguilar cumplió 18 años el 13 de mayo pasado. Está en la Promo del Colegio Alemán y le va bien en notas, aunque matemáticas y física no son su fuerte. Adora a su grado y se lleva muy bien con todos sus compañeros. Ama ver películas y salir con sus amigos. No es muy tímida, y es amiguera y fiestera a más no dar. Se siente una persona feliz, que siempre está de buen humor y confiesa que hasta le da flojera pelear…
Su próximo proyecto - apenas termine el colegio - es irse a Buenos Aires para estudiar medicina u odontología. Piensa que ésta será una buena experiencia porque tendrá que aprender a tomar el control de su vida de una forma distinta a la que la hizo cuando estaba de intercambio en Alemania. Tomó esta decisión por el nivel de estudios que llevará y porque piensa que en algún momento se tiene que desprender de su casa, cosa que le asusta un poco, ya que es muy unida a su mamá y disfruta mucho de su familia.
“Mi mami es Danitza Aguilar, es una persona increíble, con la que comparto todo lo que me pasa, sea bueno o malo. Nunca me juzga, se pone en mi lugar y cuando estoy equivocada, me dice cómo cree que debería haberme portado. Es muy abierta, joven, compartimos la misma ropa, tiene una mentalidad muy amplia y hasta mis amigas le cuentan sus cosas. Es tradición volver de una fiesta y que mi mami se venga a mi cama para que le contemos cómo nos fue y charlemos horas.
No necesito decir nada, mi mami tiene un sexto sentido muy grande conmigo; si alguna vez estoy triste, suena mi teléfono y es ella preguntándome qué me pasa, no le puedo mentir.
Siempre nos pone a mi hermanita Hannah y a mí primero, se da mucho y la verdad que es una de las razones por las que la admiro y la valoro tanto… no es fácil ser así. Somos muy expresivas entre nosotras y nos demostramos mucho cariño. La amo mucho, y ella lo sabe”. Cami.